AUTONOMIA DE LAS RELIGIONES Y SUS LIMITES – Natan Lerner*

La cuestion de la autonomia de las religiones, las iglesias o las comunidades religiosas es una de las mas delicadas en el ambito de las relaciones estado-religion. Se vincula estrechamente con el tema de la libertad de asociacion de grupos religiosos y los derechos humanos, engendra interrogantes filosoficos y politicos y deja lugar para controversias. En terminos historicos ha habido progreso y las democracias modernas exhiben una tendencia a facilitar la libertad de asociacion para los grupos religiosos, con algunas excepciones, y   asimismo a respetar, dentro de ciertos limites que seran senalados, lo que se describe como autonomia de las entidades religiosas.Esto comprende  un amplio abanico de formas de autonomia, por cierto de los credos reconocidos por todos como religiones legitimas o tradicionales y en tanto que no se ponga en peligro un claro interes publico.

   La nocion de autonomia es definida, en general, como “condicion de la persona que no depende de nadie”, o “potestad que dentro del Estado goza un determinado territorio para regir su vida interior”.[1] Estas definiciones no son adecuadas para proporcionarnos una idea clara de lo que significa autonomia de entidades religiosas -iglesias, comunidades, asociaciones con finalidades religiosas en general. Un grupo religioso puede o no ser una asociacion u organizacion, formalmente establecida. Aun cuando lo es, cabe preguntar si su autonomia es algo parecido a la que pueden tener otras asociaciones en sus respectivas esferas. Puede una iglesia o comunidad religiosa equipararse, desde este punto de vista, por ejemplo, a una asociacion o un colegio de abogados, una empresa comercial, un partido politico, una universidad, etc?[2]

  En el caso de asociaciones o comunidades religiosas, autonomia significa que el estado debe abstenersse de interferir en asuntos relativos al credo, la filosofia religiosa, la concepcion del mundo de la respectiva entidad y tambien en las manifestaciones del culto, esto ultimo con ciertas limitaciones.. Esto es diferente del derecho que tiene el estado a ejercer  control o supervision sobre las actividades de entidades colectivas en las areas politica, economica, social,   cultural u otras esferas legitimas de la vida de una nacion. La cuestion de si el fenomeno religioso es necesariamente un fenomeno grupal no sera discutida en estas paginas. Evidentemente adherir o no a una religion es una decision individual y no es dificil concebir que una persona pueda configurar sus propias convicciones en materia religiosa, en base a su libre albedrio. Pero el fenomeno religioso de interes publico es esencialmente colectivo.

   Claro esta que, en el caso de instituciones religiosas, ademas de los temas puramente teologicos, el estado debe tambien limitar su intervencion  en algunas cuestiones organizacionales o practicas que es dificil separar de los topicos ideologicos. Tales son, por ejemplo, y la lista no es exhaustiva, la eleccion o el nombramiento de funcionarios religiosos, sacerdotes, profesores de doctrina y personal similar. En este orden de cosas una entidad religiosa tiene el derecho de discriminar en base a consideraciones que serian inaceptables con respecto a una entidad profesional o comercial. Asi, por ejemplo, una iglesia puede designar   como funcionarios, curas, pastores, rabinos, cantores, matarifes, maestros, a personas pertenecientes estrictamente a la misma religion, cosa que seria reputada discriminatoria, y por tanto prohibida, en instituciones de otro tipo, comerciales o politicas. Hay situaciones borderizas y las soluciones dependeran de la orientacion y flexibilidad de las leyes antidiscriminatorias. La autonomia de una comunidad religiosa se extiende tambien en principio a la administracion de sus bienes, naturalmente en el marco de las leyes generales del pais.

Alcances de la autonomia religiosa

   Los alcances de la autonomia religiosa fueron determinados por la Corte Europea de Derechos Humanos en un caso relacionado con la aplicacion de los articulos 9 y 11 combinados de la Convencion Europea de Derechos Humanos. La Corte debio decidir uin conflicto entre grupos rivales de una entidad musulmana en Bulgaria y   declaro que el derecho a la libertad de religion de un creyente “abarca la expectativa de que la comunidad podra funcionar pacificamente libre de toda intervencion estatal arbitraria. En efecto, la existencia autonoma de las comunidades religiosas es indispensable para el pluralismo en una sociedad democratica”. La Corte critico a las autoridades bulgaras, en cuya intervencion advirtio una interferencia en la “organizacion interna” de la comunidad religiosa musulmana.[3]

   Otro caso decidido por la Corte europea fue el de la Iglesia Metropolitana de Besarabia v. Moldova, que giro alrededor de la negativa del gobierno a reconocer esa Iglesia por considerarla parte de la Iglesia ortodoxa cristiana y por ver en su establecimiento una amenaza a la integridad territorial de Moldova. La Corte determino que  la autonomia en asuntos internos no implica el derecho de retener en una iglesia a quienes no quieren  seguir perteneciendo a la misma y que el estado tiene el deber de actuar en forma neutral e imparcial, preservando el pluralismo y la democracia.[4]

 “Autonomia religiosa” significa pues que el grupo religioso tiene el derecho exclusivo de interpretar su dogma, sus creencias o convicciones, y tiene asimismo el derecho de determinar libremente su conducta y sus actividades, dentro de los limites del orden publico prevalente en una sociedad democratica.  Esa conducta o actividad  -y ello comprende manifestaciones del culto- deberan tomar en cuenta las necesidades de la seguridad, el orden, la   salud o la moral  publicos, y los derechos y libertades fundamentales de los demas, conforme lo establece el articulo 18 del Pacto de Derechos Civiles y Politicos.[5] Los poderes del estado deberan evitar cuidadosamente interferir en cuestiones dogmaticas; en cuanto a asuntos organizacionales, administrativos, financieros y similares la intervencion estatal puede ser necesaria y estar justificada, siempre y cuando no entre en conflcto con la doctrina basica de la respectiva comunidad. Son estos conflictos los que requieren atencion legal y judicial.

   Desde luego, se trata de una esfera delicada que envuelve dificultades practicas. En definitiva, la determinacion de los limites de la accion religiosa en una sociedad democratica y pluralista dependera de la razon, la buena voluntad y la evaluacion objetiva de los limites legales a la libertad de esa accion. Distintas sociedades democraticas pueden adoptar criterios diferentes. Los limites de la intervencion estatal seran el resultado del modelo escogido. La jurisprudencia local, regional y, en medida menor, internacional pueden contribuir a disenar los limites de la autononia religiosa en   materias que no pertencen estrictamente al dogma. Es verdad que a veces la distincion entre doctrina y accion practica no es totalmente clara, y por eso el tema requiere sumo cuidado y delicado tratamiento. En algunos casos, arreglos o convenios entre el estado e iglesias determinadas pueden ser muy utiles para evitar situaciones dudosas y conflictivas.[6]

      Uno de los problemas que se han dado con cierta frecuencia es la intencion de determinados estados de interferir o influir en la designacion de funcionarios eclesiasticos, tema cargado a menudo de implicaciones politicas. Un caso aleccionador

tuvo lugar , hace medio siglo, en los Estados Unidos. [7] La Suprema Corte declaro inconstitucional legislacion dirigida a otorgar el derecho de nombrar el clero de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la America del Norte a la iglesia local. La Corte establecio que ese derecho incumbe al Patriarcado de Moscu. El juez supremo Felix Frankfurter declaro en esa ocasion que lo que estaba en juego era “el poder de ejercitar la autoridad religiosa”. “St. Nicholas (la catedral), dijo Frankfurter, no es meramente un trozo de bien inmobiliario… Una catedral es el asiento y el centro de la autoridad eclesiastica”.[8] La Corte confirmo la doctrina sentada por la justicia de los Estados Unidos ya en 1871, cuando el alto tribunal decidio el caso Watson v. Jones, tambien relacionado con una propiedad eclesiastica. En este caso la Corte proclamo que una iglesia tiene el derecho de “construir sus propias leyes eclesiasticas” y que la posibilidad de apelar a los tribunales seculares contra decisiones de la iglesia podia llevar a la total subversion de tales entidades religiosas”. [9]

Interferencia en el dogma

   Un interesante y controvertido caso, en el que se combinan interferencia estatal en el dogma y en su aplicacion, tuvo lugar recientemente en Gran Bretana. En diciembre de 2009, la Suprema Corte de Gran Bretana resolvio, mediante un voto por mayoria, dividida a su vez, que la Escuela Judia Libre (Jewish Free School – JFS), fundada en 1732 y subsidiada por el estado –una escuela “sobresaliente”, en opinion de Lord Phillips, presidente de la Corte- habia incurrido en discriminacion racial, conforme al Race Relations Act de 1976,   al negarse a admitir como alumno a un joven de 12 anos cuyo padre es judio y la madre, catolica nacida en Italia, habia sido convertida al judaismo por un tribunal rabinico no ortodoxo.[10] La escuela, que goza de considerable prestigio, se define a si misma como ortodoxa [11] y reconoce la autoridad del gran rabino   de Gran Bretana. No acepta conversiones no autorizadas por un tribunal ortodoxo y considera judios solo a las personas nacidas de madre judia. El tribunal subrayo claramente que no criticaba la politica de admision de la escuela y que no insinuaba que esa politica fuera “racista”. El presidente del tribunal admitio tambien  que puede haber un defecto en la ley britanica sobre discriminacion. Pero, con todo, el tribunal concluyo que una politica que “directamente favorece a un grupo racial sera considerada como constituyendo discriminacion racial”.

   J.H.H.Weiler, al criticar el fallo, senala que la autodefinicion judia es diferente de la del cristianismo. “No queremos –escribe- que la legislatura o los tribunales se inmiscuyan en la cuestion de establecer criterios de judeidad”.[12] Obviamente, la cuestion de autonomia religiosa y de autodefinicion doctrinaria esta afectada por esta sentencia. Un judio laico, no observante, o no religioso, puede no aceptar la norma ortodoxa relativa a descendencia y puede asimismo objetar el monopolio ortodoxo en materia de conversion al judaismo.   Pero seguramente considerara el fallo contrario al principio de autonomia religiosa ya que niega la autodefinicion ortodoxa. No se alego que la practica de la escuela fuera racista y es sabido que toda escuela religiosa, en Gran Bretana o en cualquier pais, dara preferencia a alumnos que pertenecen a esa religion. Todo establecimiento afiliado  a una corriente religiosa, este o no subsidiado por el estado, aspirara a que su interpretacion de su propio credo, respaldada por las autoridades reconocidas de ese credo, sea respetada. Eso es la esencia de la autonomia religiosa.   Esta es tambien la doctrina seguida por la Corte Europea de Derechos Humanos, en un caso ya nombrado,[13]  “Existencia autonoma”, dijo la Corte, significa que la asociacion religiosa tiene un derecho exclusivo a interpretar su dogma, asi como el derecho de conducir libremente sus actividades, dentro de los limites del orden publico en una sociedad democratica.[14]

   Puede ocurrir que el estado, en sus instancias ejecutivas o su justicia, deba decidir hasta donde la autonomia de un grupo religioso puede determinar el comportamiento de la entidad autonoma en su totalidad, o si hay lugar para disidencias de grupos o subgrupos, mas o menos importantes cuantitativamente, para demandar, a su vez, autonomia. Un caso semejante, que tambien afecto a una comunidad judia, se produjo en Francia y dio lugar a un pronunciamiento de la Corte Europea, ciertamente no conclusivo. Una asociacion religiosa judia ultra-ortodoxa (perteneciente a la corriente denominada   jaredim), que decidio apartarse del Consistorio Judio Central de Paris y alega tener cuarnta mil adherentes, sostuvo que se habia violado el articulo 9 de la Convencion Europea de Derechos Humanos cuando las autoridades francesas se negaron a autorizarle acceso a los mataderos a fin de performar el sacrificio de animales de acuerdo con sus propias practicas. Tambien sostuvo la entidad que se habia violado el articulo 14 de la Convencion al acordar al Consistorio, fundado por un decreto de Napoleon en 1808 y al que pertenece la gran mayoria de los judios en Francia,un monopolio en la materia.

   Las autoridades francesas mantuvieron el estado de cosas y la entidad ultraortodoxa, despues de agotar todas las instancias judiciales locales, acudio a la Corte Europea de Derechos Humanos. Esta, en su decision,[15] desestimo la peticion, en una controvertida sentencia en la que siete miembros del tribunal disintieron, y apartandose de fallos anteriores, en los que la Corte se habia inclinado por un pluralismo religioso.[16]

Un catalogo de derechos

   La Declaracion  sobre la Eliminacion de todas las Formas de Intolerancia y Discriminacion Fundadas en la Religion o las Convicciones, adoptada en 1981 por la Asamblea General de las Naciones Unidas,[17]  enumera, en su importante articulo 6, las actividades permitidas al amparo del principio de autonomia de las asociaciones religiosas. Incluye los derechos a reunirse,  establecer y mantener lugares de culto, mantener instituciones caritativas o humanitarias,  producir, adquirir o usar los articulos necesarios para sus ritos o costumbres,  producir y difundir publicaciones relevantes,  ensenar la religion propia en lugares adecuados,   solicitar y obtener contribuciones, preparar y nombrar sus lideres,  observar  dias de descanso y celebrar las fechas sagradas y ceremonias determinadas por la religion,  establecer y mantener comunicaciones con individuos y comunidades en materia de religion o conviccion. Por razones obvias, el articulo 6, que se refiere al culto y no a la doctrina, no menciona el derecho seminal de formular los principios fundamentales del credo. La doctrina, el dogma, forma parte de la naturaleza esencial de toda religion o creencia y debe quedar ciertamente mas alla de toda interferencia del estado, a menos que sus manifestaciones justifiquen limitaciones en los terminos del articulo 1º. de la Declaracion. Entre los problemas que pueden surgir, cabe mencionar cuestiones como imposiciones fiscales a miembros de determinadas comunidades religiosas; la negativa, por parte de tales comunidades, a proveer servicios a personas que pertenecen a la religion por razones organizacionales o semejantes, o la aplicacion por la asociacion de normas que contradicen derechos humanos generales.

   Otros instrumentos, regionales y no obligatorios pero importantes por su origen y contenido, que conciernen al tema de la autonomia religiosa, son los emitidos por la Conferencia sobre Seguridad y Cooperacion en Europa, en Viena en 1989 y Copenhagen, en 1990. Especialmente pertinente es el articulo 16 del Documento Final aprobado en Viena.[18] Este Documento insta a los estados participantes (Principio 16.4) a respetar el derecho de las comunidades religiosas a establecer y mantener libremente los lugares de culto o asamblea; a organizarse “de acuerdo con su propia estructura jerarquica e institucional”,   a designar su personal “de acuerdo con sus respectivos requerimientos y standards”. El Principio 16.6 se refiere al derecho de impartir ensenanza religiosa, individualmente o en asociacion con otros. Conforme al principio 16.8 los estados participantets permitiran la capacitacion de personal religioso en las instituciones adecuadas. Los Principios 16.9 y 16.10 se refieren a los derechos de adquirir, producir,importar y distribuir publicaciones y materiales religiosos.

   El Principio 19 insta a los estados a proteger y crear condiciones “para la promocion de la identidad etnica, cultural, linguistica y religiosa de las minorias nacionales en su territorio”. Hay unas obvia correlacion entre la condicion de minoria –el texto utiliza el

 no muy claro adjetivo “nacional” para referirse a la minoria pero indudablemente alude a las minorias religiosas, etnicas y linguisticas- y el grado de autonomia de una minoria religiosa.

   El Documento adoptado en la reunion de Copenhagen sobre la Dimension Humana de la Conferencia, hoy Organizacion, de Seguridad y Cooperacion en Europa (OSCE), en 1990,  alude en el Principio 30 a minorias nacionales y grupos religiosos. El Principio 32 se refiere al derecho de miembros de tales minorias y grupos a mantener instituciones, organizaciones o asociaciones y ejercer otros derechos involucrando el derecho de asociarse y mantener contactos irrestrictos en el pais y en el exterior. La relacion entre la libertad de asociacion con fines religiosos y el goce de autonomia religiosa es manifiesta en todos estos instrumentos. A su vez, la libertad de asociacion con fines religiosos esta intimamente ligada al regimen general sobre la relacion entre estado y religion e iglesias. La autonomia religiosa es una funcion de la libertad de asociarse con propositos religiosos y aquellos estados que alzan obstaculos para la libertad de asociacion seguramente estaran poco inclinados a admitir significativos grados de autonomia para las entidades religiosas.

   Hasta no hace mucho, el problema era agudo en los paises que habian pertenecido a la orbita comunista. Como lo indica Silvio Ferrari, al haber evolucionado los estados ex comunistas en direccion a politicas mas pragmaticas, en la actualidad no hay en este tema mayores diferencias entre las posiciones occidentales y las de los paises que emergieron de la dominacion sovietica. Esto incluye la adopcion de un grado razonable de autonomia y auto-administracion reconocidos a favor de grupos religiosos. Una excepcion puede verse en la tendencia de los paises que fueron comunistas a imponer condiciones mas severas en cuanto al registro de entidades religiosas.[19]

   Un dilema complejo surge cuando una entidad religiosa, en el ejercicio de su autonomia en cuanto al dogma, proclama ideas y formulaciones que entranan una aguda critica, u ofensas, a otros credos. Por un lado, la iglesia del caso puede invocar su plena autonomia en cuanto a su doctrina, asi como la libertad de expresion vigente en sociedades democraticas.[20]    Por otro, las religiones afectadas pueden invocar la trasgresion de los limites de esa libertad, que no es absoluta, y, por tanto, demandar la proteccion que la ley acuerda en tales casos. Un conflicto como este, que ha adquirido  obvia dimension internacional, se relaciona con los intentos de los estados musulmanes de inducir a las Naciones Unidas a actuar contra lo que definen como difamacion de religiones.[21]

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   No es posible ignorar la complejidad ideologica y filosofica que acompana el tema de la autonomia de las asociaciones o comunidades religiosas y sus limites. Entre los que abogan por el reconocimiento de una esfera o un ambito en el que las entidades religiosas gozan de “soberania” –vocablo por cierto mucho mas rotundo y de alcances mayores que la flexible nocion de “autonomia”- por un lado y, por el otro, los que meramente equiparan la autonomia, el auto-gobierno, la auto-administracion de las entidades religiosas a los derechos de que gozan, en una sociedad democratica, las asociaciones profesionales, culturales, economicas, etc., hay enormes diferencias. Desde luego, las entidades religiosas tienen por lo menos los mismos derechos en materia de autonomia que las otras instituciones. Pero hay diferencias pronunciadas, que dimanan del lugar especial que la religion ocupa en la vida publica y del impacto emocional que el fenomeno religioso tiene en casi todas las sociedades humanas. El mundo tiene un interes indudable en asegurar el equilibrio entre la tendencia de todo ente colectivo que opera con valores religiosos a manejarse con un maximo de independencia, libertad de accion y auto-suficiencia en asuntos que hacen a la esencia de tal ente, por un lado y, por el otro,   el deseo de las autoridades estatales de no delegar en las entidades religiosas ciertos poderes a los que el estado no puede renunciar y que no ha delegado en otras instituciones legitimas. Autonomia implica independencia y libre criterio, dentro del orden legal y no por encima del mismo.

* Profesor de Derecho Internacional Publico en el Centro Interdisciplinario Herzliya/

[1] Espasa, Diccionario de la Lengua Espanola, , Madrid, 1993, 69.

[2] Sobre autonomia religiosa, ver, en general,  Roland  Minnerath, “The Right to Autonomy in Religious Affairs”, en Facilitating Freedom of Religion or Belief, a Deskbook, ed. Tore Lindholm, W. Cole Durham,Jr., Bahia G. Tahzib-Lie, Martinus Nijhoff, Leiden, 2004, 292-319.  Minnerath se refiere a tres modelos de autonomia religiosa: la independencia papal catolica, el modelo protestante, y la separacion entre iglesia y estado segun el modelo norteamericano. . Desde luego, hay tambien otros modelos. Ver tambien  Johan van der Vyver, “Self- determination and the Right of  Secession of Religious Minorities under International Law’,  en  Protecting the Human Rights of Religious Minorities in Eastern Europe,  ed. Peter G. Dunchin y Elizabeth A. Cole, Columbia University Press, 2002, 221-293, donde el autor avanza la teoria de lo que llama “sphere sovereignty”, soberania sectorial.

[3] Corte Europea de Derechos Humanos,  Hasan and Chaush v. Bulgaria, Ap. No. 30985/96, 2000, para. 56. La traduccion al castellano del parrafo citado, como otros textos citados mas adelante, es del autor.

[4] ECtHR, Ap. No. 45701/99 (2001).

[5] La libertad de manifestar la propia religion o las propias creencias estara sujeta unicamente a las limitaciones prescritas por la ley que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la salud o la moral publicos, o los derechos y libertades individuales de los demas, reza el articulo 18 del Pacto.

[6] El profesor Minnerath (supra, nota 2, pp. 318-327) menciona particularmente los concordatos entre la Santa sede y estados con una “tradicion catolica” y con otros carentes de esa tradicion, como Israel, o estados en los que los catolicos son una reducida minoria, como Estonia. Tambien cabe mencionar los acuerdos especiales firmados por algunos estados, como Alemania, Italia y Espana, con entidades que representan a minorias religiosas o de base religiosa. Para Espana, ver, entre otras, las publicaciones del Ministerio de Justicia. Madrid,   Legislacion Espanola en Asunrtos Religiosos,ed. Alberto de la Hera y Rosa Maria Martinez de Codes, 1998, y El Ejercicio de la Libertad Religiosa en Espana – Cuestiones Disputadas, ed. Alberto de la Hera, Agustin Montilla y Rafael Palomino, 2003.

[7] Corte Suprema de los Estados Unidos, Kedroff v. St. Nicholas Cathedral, 344 US.94 (1952).

[8] La cita esta tomada de Freedom and the Supreme Court, ed. Ronald B. Flowers, Melissa Rogers y Steven K. Green, Baylor University Press, Waco, 2008, p. 307. Sobre el sistema de los Estados Unidos, ver, en general, John Witte, Jr.,  Religion and the American Constiutional Experiment, tercera edicion (con Joel A. Nichols, Westview, 2011.

[9] Watson v. Jones, 80 US 679 (1871).

[10] Para el fallo, R  v. Governing Body of JFS and the Admissions Panel of JFS and others {2009},UKSC 15, 16 de diciembre de 2009. La decision fue objeto de criticas. Ver, entre otras, J.H.H. Weiller, “Discrimination and identity in London: The Jewish Free School Case”, en  Jewish Review of Books,  9 de marzo de 2010. Ver tambien, International Herald Tribune, “A court case divides British Jews”, 9 de noviembre de 2009. 

[11]  En la religion judia existen tres corrientes principales,  ortodoxoxa, conservadora, y  reformista. No se puede ignorar la tendencia ultra-ortodoxa (jaredim),mas fundamentalista que las mencionadas.

[12] Supra, nota 10, p. 24.

[13] Ver supra nota 3.

[14] Ibid., para 56.

[15]  Var, Cha’are Shalom Ve Tsedek v. France, 350 ECtHR 233, 265 (2000).

[16] Ver, por ejemplo, otro fallo bien conocido, Manoussakis v. Greece (1996-IV ECtHR 1364 (1997), en el que el tribunal europeo insistio en la necesidad de asegurar el pluralismo religioso.

[17] Para su texto en castellano, Naciones Unidas, Recopilacion de Instrumentos Internacionales, Vol. I, Nueva York y Ginebra 1994, p. `123 y sig. Para su analisis, Natan Lerner, Religion, Secular Beliefs and Human Rights,  Martinus Nijhoff, Leiden, 2006.

[18] Ver, OSCE-ODIHR, Guidelines for the Review of Legislation Pertaining to Religion or Belief, adoptado por la Comision de Venecia y ratificado por la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Apendice I, pp.31-52.

[19] Ver, Silvio Ferrrari, “Conclusion – Church and State in Post-Communist Europe”, en Law and Religion in Post-Communist Europe, ed. Silvio Ferrari , W.Cole Durham,Jr. y Elizabeth A. Sewell, Peeters, Leuven, 2003, 416-417.

[20] Para un pertinente analisis de la jurisprudencia de la Corte Europea de Derechos Humanos con respecto a los conflictos entre libertad de expresion y libertad de religion ver Javier Martinez  Torron, “Freedom of Expression versus Freedom of Religion in the European Court of Human Rights”, en  Censorial Sensitivities, Free Speech and Religion in a Fundamentalist World, ed. Andras Sajo, Eleven International Publishing, Utrecht, 2007, 233-269.

[21] Ver mi contribucion al seminario de expertos convocado por el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en octubre de 2008, sobre el conflicto entre la libertad de expresion y la incitacion

contra grupos religiosos,.reproducida en Fides et Libertas 2008-2009, Silver Spring, 16-30.

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